San Bernardo
El San Bernardo es probablemente la raza con mejor marketing de la historia: el icono del perro de rescate alpino, el barrilito al cuello, la ternura de tamaño desproporcionado. La realidad del San Bernardo es a la vez más hermosa y más exigente que esa postal. Es un perro profundamente afectuoso, tranquilo y estable, pero también un gigante con una salud frágil y una vida breve.
De dónde viene
Seleccionado en el hospicio del Gran San Bernardo, en los Alpes suizos, desde al menos el siglo XVII. Los monjes lo usaron para rescate y acompañamiento en alta montaña. La imagen del barril de brandy al cuello es un añadido pictórico del siglo XIX sin base histórica. Su función real era guiar y calentar con su masa corporal a los viajeros perdidos.
Aspecto y tamaño
- Peso: 60-90 kg en machos adultos, 55-75 kg en hembras
- Altura: 65-90 cm a la cruz
- Dos variedades de pelo: corto y largo; el largo necesita más cepillado
- Cabeza grande, expresión dulce, ojos con tendencia a ectropión
Carácter en una frase
Un San Bernardo bien criado es el perro más tranquilo de todas las razas gigantes: paciente con niños, tolerante con otros animales, poco reactivo, extremadamente apegado a su familia y completamente desinteresado por el deporte competitivo.
Qué vas a encontrar en esta guía
- Alimentación de gigante: crucial para la supervivencia articular
- Salud: el capítulo más largo, porque hay mucho que vigilar
- Carácter y la educación realista del gigante
- Ejercicio moderado y controlado
- Cuidados del manto, babas, piel y pliegues
- Cachorro: los primeros 18 meses son críticos
- Senior: llega antes que en otras razas
- Verdades incómodas sobre vida breve, gastos veterinarios y el día que te decide partir
¿Es esta raza para ti?
El San Bernardo no es para quien vive en piso pequeño, tiene presupuesto ajustado para veterinario o busca un perro de corta duración antes del siguiente. Es para quien puede asumir gastos veterinarios elevados, acepta una vida media de 8-10 años, dispone de espacio y tiempo y busca un compañero de presencia lenta y estable, no un atleta. Si lo es, no hay raza más entrañable.
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